La IE y el estrés

Estrés, definición:

El carácter general que implica la respuesta biológica al estrés fue elaborado por Hans Selye y definió el estrés como: una respuesta inespecífica, estereotipada y siempre igual a un estímulo mediante cambios en el sistema nervioso, endocrino e inmunológico.

Igualmente observó que cada cambio era interdependiente del otro y formaba un conjunto al que denominó Síndrome General de Adaptación, que consta de tres fases:

  • fase inicial de alarma,
  • fase de resistencia,
  • fase de agotamiento.

La respuesta al estrés se define como el intento del organismo para restablecer el equilibrio homeostático y adaptarse ante situaciones biológicas y/o psicológicas y/o sociales, donde actúan los sistemas nervioso, endocrino e inmunitario.

Reacción biológica al estrés

Agente estresante: cualquier estímulo del entorno que rompe el equilibrio interno del cuerpo (homeostasis).

Las dos categorías básicas causantes de estrés a casi todos los mamíferos son:

  • amenazas físicas agudas
  • situaciones físicas crónicas

Los seres humanos y algún primate social responden también a una categoría más: el estrés psicológico.

El estrés no causa directamente la enfermedad, aunque aumenta el riesgo de que aparezca.

El estrés psicológico

Según D. R. Hawkins «Para la mayoría, la principal causa del estrés no son los estímulos externos, sino la presión de las propias emociones suprimidas. Estas se convierten en el principal factor estresante, de modo que, incluso en un entorno externo tranquilo, se sigue sujeto al estrés crónico interno«

Comprobar que los aspectos psicológicos pueden modular la reacción ante un mismo agente estresante dio paso a descubrir que los factores psicológicos por sí mismos podían desencadenar una respuesta al estrés.

Factores psicológicos que intervienen en el estrés y sus variables:

  • Salidas a la frustración
  • Apoyo social
  • Capacidad de predecir
  • Nivel de control
  • Percepción de que la situación empeora

Personalidad y estrés

Además de los factores ambientales y psicológicos que intervienen en la gestión del estrés, la personalidad particular de cada individuo también va a tener una influencia.

No se trata tanto de saber qué agentes estresantes externos tienen relación con la salud como del efecto que ejerce sobre ella la forma en que el individuo los percibe y los afronta desde su personalidad.

Se ha alcanzado la conclusión de que la forma de afrontar el estrés social, con las habilidades personales para manejarlo, van a influir de forma decisiva en la respuesta a dicho estrés. Estas habilidades diferenciales entre individuos se relacionan con el carácter, el temperamento y la personalidad que se desarrollan fundamentalmente a partir de las experiencias de la infancia y adolescencia.