Dar a luz debe ser un paso natural en la vida de la mujer, puesto que si no fuera así la naturaleza estaría en contradicción consigo misma.
Adrian Vander «Parto sin Dolor».
Un ambiente emocional puede permitir o impedir que cierta información pueda expresarse. El diseño genético del cigoto está formado por 46 cromosomas: 23 del espermatozoide del padre y 23 del óvulo de la madre, más la información del ADN mitocondrial mayoritariamente de la madre.
En el varón la diferenciación de las células germinativas empieza en la pubertad, tiene varias fases y culmina con su maduración bioquímica.
En la mujer: las células germinativas se convierten en ovogonias en el tercer mes del desarrollo embrionario, y se multiplican y algunas se convierten en ovocitos primarios durante los meses siguientes. Al nacer, la mujer tiene entre 700 mil y 2 millones de ovocitos primarios, en la pubertad tiene 400 mil, de los cuales, menos de 500 llegan a la ovulación durante su período reproductor.
Las ovogonias se generan en el feto, así pues, cuando nuestra abuela estaba embarazada de nuestra madre, el feto ya formó los ovocitos, de lo cual entendemos:
la enorme influencia que ejerce el estado emocional también en la tercera generación.
El ser humano tiene la memoria de muchos siglos en que la mujer ha dado a luz con dolor y hay una asociación inconsciente parto-dolor. Actualmente muchas personas tienen la creencia de que el dolor es acompañamiento obligado en el parto.