Ambiente emocional y la función paterna

La función del padre durante el embarazo y la gestación es básicamente proteger a la madre, defender el nido, establecer contacto físico y afectivo con la madre y a través de ella con el bebé.

La madre debe sentirse protegida por el padre para que el bebé se desarrolle en un clima de seguridad. El bebé reconoce emocionalmente al padre a través de la madre, percibe al padre a través de las experiencias y la percepción de la madre.

De ahí que el padre sea igualmente responsable durante la concepción, gestación y parto, ya que su estado emocional afecta profundamente a la madre, lo que a su vez influye en el desarrollo del feto.

Durante la gestación o de desarrollo embrionario el feto atraviesa muy rápidamente todas las etapas de la evolución, desde el organismo unicelular hasta convertirse en ser humano. La gestación se divide en tres etapas:

  • Periodo pre-embrionario: 3 primeras semanas y comprende fecundación, implantación y gastrulación o proceso de formación de las 3 capas germinativas.
  • Periodo embrionario: a partir de la 4ª semana, empiezan a formarse los órganos, el corazón empieza a latir.
  • Periodo fetal: desde la 9ª semana al nacimiento, periodo de maduración.

La importancia de crear un ambiente seguro para la madre y el bebé durante la gestación resulta trascendental para el correcto y natural desarrollo de este proceso, esta responsabilidad conjunta de ambos progenitores requiere de un aporte de atención y cuidado extra del padre hacia la futura madre en beneficio de ambos, del desarrollo y formación de su hijo así como del futuro hogar familiar.