El embarazo es el periodo que transcurre entre la implantación del óvulo fecundado en el útero y el momento del parto.
Durante el embarazo, se producen cambios en la fisiología, el metabolismo y la morfología de la mujer para permitir el crecimiento del feto.
Se denomina gestación a los procesos de crecimiento y desarrollo del bebé, por lo que el embarazo alude a la mujer.
Según Hamer, el embarazo es un programa de la naturaleza para la perpetuación de la especie. Es un programa porque pasa por las fases de simpaticotonía y vagotonía; y natural (o de la naturaleza) porque no es un programa de emergencia, es decir, no es producto de un impacto emocional.
Si hay un impacto emocional en la concepción o durante el embarazo, se desarrolla un programa de emergencia paralelo, que provocará alteraciones o síntomas. Desde el primer momento del embarazo la madre vive una serie de modificaciones en su cuerpo, como consecuencia de la adaptación biológica al proceso de formación del bebé:
- aumentan las conexiones neuronales;
- cambios hormonales que aumentan su volumen sanguíneo;
- sus músculos y ligamentos se relajan;
- aumenta 1/3 la capacidad de su corazón y de sus pulmones;
- y convierte al útero en el órgano más grande de su cuerpo (entre 500 y 1000 veces su tamaño original).
A una madre embarazada la biología le proporciona todo lo necesario para que no les falte nada ni a ella ni al bebé: la aparición de cualquier síntoma es debido a un estado emocional.
El embarazo puede ser:
La solución a un conflicto: por ejemplo, cuando la ilusión de los padres es tener un hijo.
Un conflicto en sí mismo: por ejemplo, cuando no es el momento adecuado; cuando no es el padre adecuado; etc.