1ª Fase: Simpaticotónica (dura aproximadamente 3 meses):
Al principio la biología de la madre produce un rechazo ante este “cuerpo extraño” (blastocito) y necesita un proceso de adaptación que en caso de no producirse ocasiona un aborto. Durante esta fase simpaticotónica es cuando el cuerpo de la madre produce los cambios biológicos más significativos.
2ª Fase: Vagotónica:
si la biología de la madre se adapta a la presencia de este “cuerpo extraño”, empieza un periodo de vagotonía para facilitar el desarrollo del embrión. Es importante remarcar, que estar en fase vagotónica del embarazo, esto no significa que la madre no pueda llevar una vida cotidiana con toda normalidad.
El problema, es que nos hemos acostumbrado a que la “normalidad” sea una vida cotidiana estresante.
Una vida cotidiana normalizada, significa realizar todo aquello que creamos necesario, sin prisas, viviendo cada instante.
Lo contrario mantendrá a la madre en un estado de simpaticotonía que puede poner en peligro su embarazo.
3ª Fase: Simpaticotónica (Crisis Epileptoide o Parto):
esta fase es tanto para la madre como para el bebé: madre en forma de contracciones y bebé en forma de presión y movimiento.
Es importante remarcar que si el proceso natural del embarazo es interrumpido por un impacto emocional, en cualquiera de las tres fases, se crea un Programa Biológico de Emergencia paralelo que situará a la madre en una fase de simpaticotonía provocando contracciones del útero y un posible aborto o sufrimiento fetal.
El vientre es nuestro Centro de Poder y Equilibrio. Durante el embarazo, la madre comparte este Centro con su hijo en total simbiosis.
Si la madre no acepta el embarazo, el Centro de Equilibrio se altera pudiendo producir mareos, vómitos y desequilibrios físicos.