O parto con dolor
está causado por la represión sexual de la mujer desde la infancia y que afecta a los receptores de oxitocina.
Anteriormente, en ciertas culturas, a través de juegos y bailes estimulaban y promovían la expansión de las pulsiones que mantenían los úteros de las niñas activos y no se prohibían las manifestaciones de sexualidad infantil, sino que se propiciaban. En nuestra cultura, la represión sexual de la mujer está presente aún en nuestros días, ya que en realidad tenemos más libertad formal pero más represión y más violencia interiorizada (úteros espásticos y atróficos con dolores de partos y regla).
La recuperación de la libertad de la sexualidad femenina supondría un cambio de paradigma y recuperar la noción y el conocimiento antiguo que se tenía de la misma.
Así pues, la clave del cambio de paradigma está en que la mujer recupere la confianza en sí misma, se respete, se valore, confíe en su instinto natural y en que su cuerpo tiene total capacidad de respuesta a este proceso natural, y rompa con los esquemas preconcebidos relacionados con la sexualidad y el parto.
En este sentido parece oportuno sustituir la expresión “dolores de parto” por la más exacta “contracciones de parto”.