Actividad inconsciente

El consciente es el acto psíquico a través del cual un individuo se percibe a si mismo. El Inconsciente es el conjunto de caracteres y procesos psíquicos que pese a condicionar nuestra conducta y «padecerlo» no afloran en nuestra conciencia, de manera que NO nos ENTERAMOS. El inconsciente controla y graba todos los estímulos sensoriales percibidos, su prioridad es protegernos de cualquier amenaza.

Así pues, cuando un recuerdo doloroso queda grabado con una tonalidad emocional intensa: gritos, malos tratos, violaciones, abusos, asesinatos, problemas de herencias, incestos, educación familiar, creencias familiares estresantes, situaciones gestionadas emocionalmente desde una cultura y creencias limitantes,

  • Poco importa que dicho impacto lo viviera un ancestro, la información queda almacenada en la memoria inconsciente familiar y
  • cualquier descendiente lo puede heredar, además de
  • las experiencias emocionales de nuestra madre de acuerdo a lo que sucediera durante nuestra gestación y embarazo a nuestra madre y en su entorno,
  • todo esto y más -en especial los «detalles insignificantes»– queda grabado con todos sus matices, generando lo que se conoce como engrama o huella neuronal,
  • En el engrama queda grabado todo lo que sucedió en cada contexto, es decir: los olores, los ruidos, la música, unas voces, un lugar, una luz más oscura o clara, una temperatura, una comida, un ambiente determinado, tanto con los amigos como en el trabajo, con nuestras relaciones y parejas, con nuestros familiares, en definitiva con cada una de las personas que aparecen o forman parte de nuestra vida.
  • Cuando nuestro inconsciente detecta estas situaciones o engramas dispara una reacción biológica para advertirnos del posible peligro y evitar así esa situación pasando a la acción,
  • El conflicto queda reducido a nuestras propias CREENCIAS y a la resistencia para evitar pasar a la acción.
  • El inconsciente biológico se sirve de nuestras EMOCIONES para vincularse con nuestra forma de percibir y entender nuestro entorno y el mundo que nos rodea, es decir con nuestra INTERPRETACIÓN del mismo.
  • Sin EMOCIÓN no hay comunicación con el INCONSCIENTE.

Imaginemonos viendo la tv o internet:

  • nuestro cuerpo y nuestra mente a través de nuestro inconsciente reaccionan fisiológicamente, agitándonos, alterando nuestra respiración, nuestro corazón cambia de ritmo, sudamos por las manos, aunque sea una reacción pequeña o sutil (estas son las mas importantes),
  • todo esto ocurre mientras miramos una pantalla (nuestro inconsciente no sabe qué es una pantalla),  para el inconsciente todo está sucediendo en el momento presente.
  • Para el Inconsciente lo real y virtual no existe, ni lo simbólico o lo imaginario, como si todo fuera un eterno PRESENTE. Este «funcionamiento» es el que también siguen las neuronas espejo que pueden activarse sin necesidad de ver la acción, sólo requieren de una representación mental.

Igualmente para el Inconsciente «el otro no existe«, todo es Yo, todo es Uno.

Esta característica se ve reforzada por la actividad de las neuronas espejo gracias a las cuales reproducimos acciones, sensaciones y emociones ajenas, e igualmente explica por qué podemos hacer nuestros los problemas de los demás, algo que puede propiciar conflictos de identificación y proyección de no aplicar la empatía

El Inconsciente es atemporal, es decir el tiempo no existe, sólo el instante PRESENTE. De manera que una experiencia queda grabada y fijada en el espacio-tiempo, y gracias a esta característica podemos acceder a un recuerdo con el fin de gestionarlo y experimentarlo de diferente manera en el presente, es decir podemos revivir cualquier acontecimiento estresante y cambiar la emoción subyacente.

Nuestro Inconsciente es INOCENTE, no sabe que es la dualidad, no sabe que es BIEN ni MAL, ya que NO JUZGA, únicamente realiza asociaciones y establece condicionamientos entre distintos elementos, con el objetivo de adaptarnos al entorno y al ambiente.