El cerebro emocional:
Las emociones están reguladas por el tronco cerebral, sistema reptiliano (cerebelo) y el sistema límbico, encargado fundamentalmente de la supervivencia.
Es el soporte de las emociones, encargado de procesar la información de los sentidos, siendo muy sensible a las básicas: miedo, asco, ira, tristeza y alegría.
Este cerebro tiene la capacidad de desconectar del cortex puede tomar la iniciativa y realizar acciones de una forma instintiva, cuando las emociones nos inundan, somos incapaces de pensar lo que es mejor para nosotros, por eso se considera que las emociones son el vehículo que une el consciente y el inconsciente.
Para ello contamos con las funciones del sistema límbico constituido por:
- La amígdala: Fija la emoción.
- Su papel principal es la protección frente a cualquier amenaza,
- genera las emociones cuando hay algún tipo de sufrimiento,
- es responsable de que podamos escapar ante riesgo o peligro,
- nos recuerda nuestros traumas infantiles y todo aquello que nos ha hecho sufrir en algún momento.
- El hipocampo: Fija la situación conflictual en el espacio tiempo.
- Su función principal es el recuerdo,
- almacena la memoria de todos los estados emocionales, estos son ampliados por las ideas, pensamientos, criterios, concepciones y creencias que, al repetirse continuamente refuerzan la posibilidad de la aparición de un desorden físico, cerebral o mental.
- El tálamo:
- Procesa todas las señales procedentes del entorno
- puede percibir el dolor pero no localizarlo con precisión.
- El hipotálamo:
- Participa en la liberación de hormonas reguladas por el sistema nervioso autónomo (SNA),
- sus funciones incluyen control del apetito, patrones de sueño, regulación de temperatura corporal, conducta sexual y respuesta a la ansiedad.
- Los ganglios basales:
- Asocian pensamientos y sentimientos con acciones físicas,
- permiten automatizar el aprendizaje,
- están implicados con el control del movimiento.
- El giro cingulado:
- Colabora con la memoria emocional,
- está involucrado en la formación de emociones,
- procesa datos básicos en relación a la memoria, aprendizaje y la conducta,
- proporciona comunicación constante desde el tálamo hasta el hipocampo.
En nuestra más temprana edad, experimentamos nuestro mundo a través de las emociones primarias que, a nivel neuronal, dependen del sistema límbico, fundamentalmente de la amígdala y la corteza cingulada.
En nuestra vida adulta aparecen las emociones secundarias que surgen de nuestro bagaje experimental y neuronal aportado por las emociones primarias y los sentimientos y pensamientos desarrollados a través de ellas.