El coaching se presenta como una técnica que permite distinguir dos conceptos clave dentro del ser humano: lo que somos y lo que queremos ser.
Es una técnica centrada en la consecución de metas que el propio cliente dicta, sin necesidad de presiones por parte del coach ni de la sociedad.
Es decir, es la persona, cliente o coachee, quien decide su forma de proceder y los pasos a seguir para conseguir la meta o el objetivo planteado.
Es una relación de ayuda y apoyo para que la persona pueda alcanzar aquello que se proponga. En este caso, el coach actúa como un soporte de ayuda y orientación para que la persona pueda alcanzar los objetivos.
La Federación Internacional de Coaching (ICF) define el coaching como un proceso continuo de partenariado, que permite al cliente obtener resultados satisfactorios en su vida personal y profesional. A través del proceso del coaching, el cliente profundiza en sus conocimientos, mejora su rendimiento y revaloriza su calidad de vida.
La Comunidad Internacional de Coaching (ICC), por su parte, afirma que el coaching no dice a la gente qué hacer; les ayuda a clarificar y controlar su vida. Ayuda a las personas a evaluar lo que están haciendo en su vida tomando en cuenta sus metas, sueños, valores e intenciones. Les da nuevas opciones y conduce al cambio.
El coaching ayuda a la persona a superar los bloqueos mentales, más allá de lo que ellos mismos pensaron que era posible. El coaching trabaja como una sociedad entre el coach y el cliente, ayuda a clarificar las metas, hacerlas más retadoras y motivadoras para poder alcanzarlas con la energía que viene de sus valores más profundos. El coaching es la respuesta.
La Asociación Española de Coaching (ASESCO) define el coaching como el arte que busca que las personas consigan lo mejor de sí mismas en todo aquello que deseen, mediante una relación continuada. Es una disciplina nueva que nos acerca al logro de objetivos permitiéndonos desarrollarnos personal y profesionalmente. Es una competencia que te ayuda a pensar diferente, a mejorar las comunicaciones que mantienes y profundizar en ti mismo.
El coaching tiende a ser holístico. Cada vez más se potencia la fusión entre la mente, el cuerpo y el espíritu.
Las últimas tendencias buscan el hacer coaching desde la esencia, y hacia la esencia del otro, esto es, de su ser. El objetivo que pretenden lograr es volver a conectar al otro con quien realmente es y potenciar sus sueños.
La práctica del coaching tiene como finalidad activar los mecanismos que residen en la persona para buscar una sabiduría de vida, no transmitir conocimientos.
La verdadera misión del coach, por tanto, consiste en despertar al coachee de su letargo, hacerle ver las cosas importantes e indicarle los mecanismos para alcanzarlas.
El hombre es capaz de conseguir los objetivos que se propone para ello tomará sus propias decisiones en aras de alcanzar el éxito; esta cuestión constituye la esencia del coaching.
El coaching se centra en el presente para mirar al futuro, nunca se centra en los errores del pasado. Para ello, se utiliza la pregunta “¿para qué?” y no tanto “¿por qué?”.