Mejorar nuestra ie 2


El lenguaje corporal que adoptamos ante determinadas situaciones es un indicador
más de la emoción que en ese momento estamos experimentando. Es interesante
relacionar determinados gestos corporales con determinadas emociones. Estos gestos los hacemos de manera inconsciente y delatan cómo nos sentimos frente a una situación determinada. Así pues. prestemos atención a nuestro lenguaje no verbal.


El pensamiento se convierte en acciones: Lo que sentimos frente a una situación es la suma de la emoción y lo que pensamos sobre ella y es ese sentimiento y ese pensamiento lo que nos hace comportarnos de una manera u otra cuando sentimos una emoción concreta.
La emoción que sentimos no podemos cambiarla, pero sí podemos cambiar lo que
sentimos hacia ella, lo que condicionará nuestra manera de actuar.


Busca el para qué de los demás: Cuando se trata de entender las emociones de los demás, no debemos centrarnos solo en lo que vemos, su reacción, sino que debemos ir más allá y comprender el para qué de su actuación.
Aquí entra en juego la empatía, que se caracteriza por saber ponerse en el lugar de los
demás y entender qué les mueve a comportarse de una manera determinada. Solo así
les podremos ayudar.

Expresa tus emociones de manera asertiva: Una vez identificadas y definidas nuestras emociones, debemos saber expresarlas sin que puedan tener efectos adversos, es decir, debemos ser capaces de expresar lo que sentimos de forma asertiva. En la expresión de nuestras emociones debemos tener en cuenta los siguientes factores:
 Definir concretamente la emoción.
 Expresar la emoción en primera persona.
 No juzgar las conductas que provocan que nos sintamos de esta manera.
 Expresar lo que de verdad necesitamos.
 Evitar acusar a la otra persona. Se trata de expresar cómo nos sentimos, no de juzgar a la otra parte.

Conviértelo todo en conductas prácticas: Todas las emociones que sentimos dependen estrictamente de la actitud que tomemos frente a la situación que hace que nos sintamos de una manera u otra. Es por ello que debemos convertir en algo práctico el deseo de que esa emoción desaparezca, si es nociva, o se mantenga, si es buena.