ESTADOS DE ÁNIMO COLECTIVOS

Los estados de ánimo a diferencia de las emociones, no remiten necesariamente a un acontecimiento concreto, sino que viven en el trasfondo desde el que actuamos, lo que hace que, a menudo, no seamos conscientes de ellos.

Otra diferencia que presentan es que son más permanentes en el tiempo, ya que pueden prolongarse durante meses o incluso años, tanto a nivel individual como grupal. Este carácter de prolongación temporal hace que los estados de ánimo definan el campo de posibilidades de cada individuo o grupo: en función del estado de ánimo que se tiene en un momento concreto, la visión de los hechos variará significativamente.

Aunque un equipo de trabajo presente durante unos meses el mismo estado de ánimo, puede experimentar a diario un sinfín de emociones diferentes, son emociones diferentes entre ellas, pero si se experimentan emociones en un mismo sentido, pueden llegar a cambiar el estado de ánimo del equipo.

  • Por ejemplo, un equipo de trabajo puede sentir frustración ante proyecto que no sale como es debido y su entrega se está retrasando enormemente.
  • Poco a poco, esta frustración se ve afectada por emociones como la alegría, la ilusión, la confianza y la euforia al ver que poco a poco van saliendo las cosas.
  • Estas emociones se producen porque el trabajo, aunque lentamente, va realizándose y puede impregnar el clima pesimista hasta hacerlo cambiar completamente.

Este ejemplo muestra que los estados de ánimo colectivos están relacionados con los juicios que sus integrantes emiten sobre lo que ocurre en su entorno respondiendo a preguntas como

  • ¿Cómo estamos funcionando como equipo?
  • ¿Cómo es nuestra organización?
  • ¿Compensa el esfuerzo y dedicación que aportamos?
  • ¿Tenemos una visión y unas expectativas que de verdad nos ilusionan?

Si queremos cambiar estos estados de ánimo de grupo, no es suficiente con generar experiencias de las que deriven experiencias positivas y que motiven al grupo, sino que debemos incidir en los juicios colectivos que sustentan el estado de ánimo, trabajando su base y modificándola.