ESTADOS DE ÁNIMO COLECTIVOS – 3

Parece que los cuatro estados de ánimo principales son:

  • Serenidad.
    • Este estado de ánimo se da ante algo que ocurrió en el pasado y que, puntualmente, no gustó.
    • Se caracteriza porque las emociones sentidas cuando sucedió no cristalizaron en el estado de ánimo del grupo.
    • El juicio colectivo acepta los hechos ocurridos, asume con tranquilidad el presente y el futuro, y vive con sensación de estabilidad el cambio que provocó lo ocurrido. Se trata de un estado de ánimo expansivo: acepta el cambio y se adapta a él.

  • Ambición.
    • Se trata también de un estado de ánimo expansivo, ya que el juicio colectivo apuesta por el crecimiento y la superación.
    • Los grupos de trabajo ambiciosos asumen los riesgos, son inquietos, se resisten a aburrirse y no les da miedo salir de su zona de confort.
    • Además, la ambición destaca por su carácter proactivo, por su disponibilidad a asumir riesgos y hacer frente a los desafíos, y por no temer a los cambios. La motivación y la actitud positiva son una de sus señas de identidad.

  • Resentimiento.
    • Se trata de un estado emocional restrictivo, ya que queda anclado al pasado y no acepta el cambio como algo bueno.
    • Entre los miembros del grupo se respira el rencor y el odio, y su máxima expresión es la rabia, buscando víctimas, personalizando culpables y alimentando los deseos de venganza. Los grupos con este estado de ánimo suelen generar sufrimiento a muchos de sus miembros que, de manera individual, no habrían querido tomar parte de esa emoción.

  • Resignación.
    • Es también un estado restrictivo, pero a diferencia del resentimiento, no presenta agresividad, sino sumisión y renuncia.
    • La resignación es fruto de emociones como la tristeza y la pena.
    • Los grupos resignados se sienten derrotados y son incapaces de ver ese cambio como una oportunidad para cambiar y mejorar.
    • Viven pensando que son las víctimas de lo ocurrido y son incapaces de hacer frente a la nueva situación, lo que provoca que disminuya su autoestima.

  • Los dos primeros estados de ánimo son expansivos y deseables, ya que condicionan el buen funcionamiento del equipo, su crecimiento y el logro de los objetivos.
  • Los dos últimos son estados de ánimo restrictivos e indeseables, y deben evitarse a toda costa.
  • En cuanto a los estados anímicos positivos, no podemos posicionarnos a favor de uno o de otro. Cada grupo y cada organización tiene unos objetivos y unas metas concretas, lo que condicionará que un estado de ánimo le sea más favorable que otro.
    • Un equipo de ventas debe presentar un estado de ánimo sereno que le permita trabajar más, pero su efectividad tendrá una estricta relación con el grado de ambición que presente: sin ambición, los vendedores difícilmente podrán crecer y prosperar.
  • Respecto a los estados de ánimo restrictivos, es inevitable que formen parte de un grupo en algún momento de su trayectoria, pues es imposible que no se den situaciones negativas en su vida. En general, son situaciones inevitables, pero es posible procurar que los sentimientos y emociones que generan sean lo menos negativos posible.