Características del inconsciente

Las cuatro características fundamentales que lo definen:

  • El otro no existe: Para el inconsciente todo es uno, todo es «yo».
    • La empatía o la capacidad de ponernos en la situación de los demás y llegar a hacer propio un problema que afecta a otro, es lo que acaba propiciando los conflictos de identificación y proyección.
    • Este hecho se debe principalmente a la existencia de las llamadas «neuronas espejo».
    • Las neuronas espejo son la prueba física de que somos seres sociales y de que la sociedad tiene un papel muy importante en la salud de cada uno de sus miembros.

  • La ilusión no existe: El inconsciente no distingue entre lo real, lo simbólico y lo imaginario.
    • Nos preocupamos por nuestros hijos cuando nos despertamos a las cinco de la madrugada y ellos no están en casa. Pensamos que les puede haber ocurrido algo e, inmediatamente, nuestro cuerpo experimenta toda una serie de reacciones. Nuestro inconsciente se ocupa de lo que sucede en el momento presente y no puede separar lo que ocurre de lo que imaginamos que ocurre.
    • Giacomo Rizzolatti, el neurocientífico que descubrió las neuronas espejo, sostiene que estas se activan aunque no veamos la acción; solo se requiere una representación mental. Esta afirmación refuerza esta característica del inconsciente: real y virtual es lo mismo.

  • Es atemporal: Para el inconsciente el tiempo no existe; solo existe el presente.
    • Una experiencia vivida con una emoción queda grabada y fijada en el espacio-tiempo. Esta es una cualidad muy útil para poder acceder de nuevo a un recuerdo con el fin de gestionarlo de otra manera. La emoción es el elemento que nos permite viajar al pasado y revivir una experiencia como si estuviera ocurriendo en el presente. Solamente recordamos lo que nos emociona y así es como vamos confeccionando nuestra memoria. A su vez, la memoria determina cómo interpretamos las experiencias que nos ocurren en cada momento.

  • Es inocente: El inconsciente no juzga, puesto que -todo aquello que consideremos que está bien o mal— pertenece al ámbito del consciente. El inconsciente únicamente procesa información, realiza asociaciones y establece condicionamientos entre distintos elementos, con el único objetivo de favorecer nuestra adaptación al ambiente.