Las Creencias y su impacto

Las creencias
La gran creencia :
“Estoy separado de los demás”

La creencia de que hay algo externo que me puede amar y que me puede hacer daño, probablemente ésta sea la mas dificil de ver en uno mismo, sino aplicamos los conceptos cuánticos.

Creencia de que podemos ofender a Dios
Creencia en los juicios
Hay cosas que no pueden ser perdonadas
Si yo tengo tú no tienes y al revés
Creencia en el contagio
Creencia en el sacrificio y en el sufrimiento
La creencia en el ataque

Éstos solo son algunos indicativos de por donde hemos de indagar en cuales son nuestras creencias y sobre todo de que manera las vivimos. Por ejemplo,la creencia en que “algo externo a ti te puede hacer daño y/o te puede amar” tiene sentido en un mundo dual. Se apoya en hechos, que además son indudables y también objetivamente verificables. Es una creencia acorde a una manera de pensar determinista, azarosa. Se respalda en la creencia de la buena o mala suerte, de la casualidad. En este
mundo se vive con la creencia de que todo está separado.


“Todas las creencias son limitantes”
Las creencias se construyen con la finalidad de darle sentido a este mundo. El hecho de experimentarnos en nuestra totalidad produce vértigo en las personas. Pertenecemos a un campo cuántico en el que existen infinitas posibilidades. La creencia, asociada a una emoción, colapsa una información concreta que hace que nos experimentemos en un espacio/tiempo determinado y vivamos una experiencia concreta.

Cada creencia, pensamiento, juicio, limita una parte de nuestro pleno potencial y no nos permite experimentarnos en el “todo”. Nuestro cuerpo es una creación de la mente y el mundo que vemos no es más que una proyección, una realidad holográfica.( ¿seguimos sin estar chocados?)
En este plano dual en el que vivimos necesitamos de un sistema de creencias, un sistema del cual no nos podemos deshacer. Lo que sí podemos hacer es elegir las creencias que más nos potencien, que menos nos limiten en nuestras experiencias de vida.

“Creencia en el juicio”
Se basa en la creencia de que tenemos razón, y que ésta nos permite opinar en contra de ideas que tienen otras personas. Esta creencia nos hace vivir con miedo al juicio de los demás. Decimos: “qué pensarán de nosotros si decimos o hacemos tal o cual…”. Hay un profundo miedo al rechazo social, a no ser aceptados. En definitiva, al juicio de los demás si hacemos cosas que no concuerdan con la mayoría.

“Hay cosas que no pueden ser perdonadas”
Como venimos diciendo en la Bioneuroemoción, hay que llevar a nuestro cliente a un estado de comprensión que le permita liberarse de su programación y le permita tomar plena conciencia de “para qué” vivió ciertos acontecimientos.La programación interior gobierna nuestra vida y nos hace vivir
como una marioneta. No somos víctimas de los acontecimientos y sí de nuestra programación inconsciente.
(¿seguimos sin estar chocados e incomodos?).

El auténtico perdón es la plena comprensión de que no hay nada que perdonar.

“Si yo tengo, tu no tienes”
Que se complementa con otra creencia: “si yo te doy, espero que tú me lo devuelvas”. Estar en deuda es uno de los artificios sociales para manipular y hacer sentir culpables a los demás. Esto lo hacemos muy sutilmente. Se alimenta del miedo a perder si yo te doy. E aquí uno de los engramas más aberrantes.

“La creencia en el contagio”
Si te contagias del otro, si tienes sus mismos síntomas, entonces piensa que quizás estas compartiendo las mismas ideas, los mismos sufrimientos, el mismo estrés. Esta creencia se alimenta de la creencia fundamental de que hay algo externo que te puede hacer daño al margen de lo que tu hagas o pienses. Hay una conciencia colectiva que te hace vivir ciertas situaciones de la misma manera y por supuesto se expresan en tu mente y en tu cuerpo igualmente. La noción de conciencia colectiva se refiere a las creencias compartidas y a las actitudes morales, que funcionan como una fuerza unificadora dentro de la sociedad. Esta fuerza se encuentra separada y es, generalmente, dominante en comparación con la conciencia individual.( ¿seguimos creyendo que controlamos algo? ¿aun no nos llega para quedarnos impactados,chocados o al menos pensativos?).

“La creencia en el sacrificio y en el sufrimiento como acto bueno”
Anthony de Mello describe una vía de relaciones interpersonales que tiene que ver con el análisis transaccional de Eric Berne, un juego psicológico en el cual un individuo pasa por tres papeles en el momento de relacionarse con otra persona:
 El rescatador: que actúa bajo el influjo de la culpabilidad.
 El perseguidor: que actúa bajo el influjo de la agresividad.
 La víctima: que actúa bajo el influjo del resentimiento.

Supongamos que estoy cansado y decido tomarme un día de “ausentarme” del mundo. No me quito ni el pijama, por supuesto ni me afeito y voy por la casa desaliñado. Miro mis programas favoritos, dormito, etc. Me llama un amigo pidiéndome ayuda, reclamando mi atención con sus demandas. Como soy incapaz de decir que no, le digo que venga. De inmediato me siento resentido por la intromisión, pensando en lo bien que estaba y arrepentido de haber cogido el teléfono. Llega el amigo y lo recibo bastante bien, pero cuando veo que vuelve a explicar el mismo conflicto de siempre, aderezado con sus lamentos, comienzo a impacientarme y a enojarme. Entonces le recrimino y le contesto de forma irascible, le hago visible mi enfado.

En este punto he actuado como:
 Rescatador: al acceder a dejar lo que estaba haciendo e invitar a mi amigo.
 Víctima: cuando me siento ofendido por su discurso y por haberle dado “parte de mi tiempo”.
 Perseguidor: cuando le contesto de forma agresiva.

Pero esto no termina así, pues me siento culpable y no puedo dormir. Mañana voy a verle y a pedirle disculpas y saber como estas. El aprovecha la situación y me pide que le atienda otra vez. Es en este
momento cuando el círculo da la vuelta y se convierte en una tendencia, en un bucle robótico.

“La creencia de poder ser atacados”
Se alimenta de la creencia fundamental de que todos estamos separados. Cualquiera que se oponga a nuestra forma de pensar lo percibimos como un peligro, como un ataque. Somos pensados por nuestras ideologías y no somos libres. Nos sentimos esclavos de ellas y nos vemos en al obligación de defenderlas de las críticas de los demás. El fanático vive cualquier situación que le haga dudar de sus creencias como un ataque. No le queda más remedio que defenderlas y así atacar al que le hace dudar de sus verdades y de sus creencias. Lo que más les preocupa a las personas programadas es tener razón. Tienen miedo a
perder sus ideas, en las que se apoyan, porque les da pavor el cambio y la novedad.

«Creencias sobre causas»

Son creencias sobre lo que causa que algo ocurra. ¿Qué causa el cáncer? ¿Que hace a una persona ser creativa? ¿Qué hace que alguien fume?.Si una persona cree que «X» causa algo, su comportamiento tenderá a hacer que «X» produzca el efecto esperado o evitará hacer «X» si considera negativo el resultado que cree que produce.

«Creencias sobre el significado»

Son creencias sobre lo que significan los sucesos o situaciones, o sobre lo que es importante o necesario.
¿Cuál es el significado de tener cáncer? Si alguien tiene un cáncer ¿esto significa que la persona es mala y necesita ser castigada? ¿Significa que la persona quiere matarse? Las creencias sobre el significado producen comportamientos congruentes con la creencia. Si uno cree que el hecho de no conseguir dejar de fumar está relacionado con partes no integradas, esta creencia actuará probablemente en la dirección de seguir fumando mientras no consiga integrarlas.

«Creencias sobre la identidad»

Las creencias sobre la identidad incluyen causas, significados y límites. ¿Qué causa que alguien haga algo? ¿Qué significan sus conductas? ¿Cuáles son sus límites personales? Las creencias sobre la propia identidad impiden, en muchos casos, cambiar a las personas que en la mayoría de las veces no son conscientes de ellas ya que son INCONSCIENTES por eso no nos enteramos.

Las creencias limitantes que más nos afectan y se dan con más frecuencia, se pueden dividir
en tres categorías:

A-Creencias que consideran inalcanzable un objetivo: Posibilidad -Independientemente de las capacidades propias (falta de esperanza) “Haga lo que haga nada cambiará” “Lo que deseo es inalcanzable” “No soy lo bastante bueno o capaz para conseguirlo”.

B-Creencias de que el objetivo deseado es alcanzable pero no se tiene la capacidad necesaria para lograrlo: Capacidad – Relacionadas con dudas sobre nuestras propias capacidades o sobre la falta de capacidades. “Esto está al alcance de otros, pero no de mi” “No soy lo bastante bueno o capaz para conseguirlo”.

C-Creencias de que el objetivo deseado no es merecido por algo que fue o no fue hecho: Merecimiento (falta de valoración personal). “Soy un fraude, no pertenezco aquí”.

Otros ejemplos de afirmaciones que indican situaciones de bloqueo relacionadas con creencias limitadoras son: «Esto no tiene sentido, pero… » . «Esto no me gusta. No lo entiendo». «Simplemente no puedo… “. «Lógicamente sé que no es verdad, pero… “. «Esto me parece estúpido, pero… «.

Los obstáculos más comunes para identificar una creencia inconsciente son:
 Cortina de humo: La persona se bloquea o queda en blanco. Suele ocurrir cuando se entra en contacto con una creencia sobre una cuestión que resulta muy dolorosa.
 La pista falsa: Es cuando la persona crea justificaciones lógicas, inventadas para explicar determinadas conductas.
 Soñar con peces: Es cuando la persona proyecta sus propias creencias en la conducta de los demás.(parece ser que ésta es en la que más hemos de indagar, ya que la mayoría del tiempo , NOS PROYECTAMOS, y parece que es la parte dentro de la autoindagación mas difícil de identificar).
 Masa crítica: Llegar a identificar una creencia limitante verdaderamente nuclear suele ser la culminación de un proceso donde se han ido localizando creencias menores. A veces, la persona se conforma con esos “éxitos parciales” e impide llegar al punto donde algo se movilice de manera más efectiva.

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