Wheeler y la Bioneuroemoción®

Evidencia de un universo participativo

El físico John Wheeler propuso el experimento de la elección retardada como una variante del clásico experimento de la doble rendija. En este diseño, la decisión de observar el camino de una partícula se pospone hasta después de que esta haya atravesado las rendijas, justo antes de impactar en la pantalla detectora. Sorprendentemente, los resultados muestran que la elección de observar en el presente determina el comportamiento pasado de la partícula.

Este hallazgo sugiere que el universo no es un sistema cerrado e independiente, sino un sistema participativo, donde el observador no solo registra, sino que co-crea la realidad (Wheeler, 1980). La implicación es profunda: la conciencia humana influye en la manifestación de los fenómenos, incluso retroactivamente.

Intención, percepción y conciencia: Variables fundamentales

La Bioneuroemoción® interpreta este fenómeno desde una perspectiva psicoemocional. No basta con observar: es la intención del observador, definida por su marco de realidad, sus creencias, su epigenética conductual y su mapa neuronal, lo que determina cómo se manifiesta la experiencia. En palabras de Goswami (1993), “la realidad que percibimos no es objetiva, sino una proyección de nuestra conciencia”.

Esto implica que la transformación personal no depende de cambiar las circunstancias externas, sino de modificar la percepción interna que tenemos de ellas. La conciencia, en este sentido, actúa como un transductor cuántico: convierte información potencial en experiencia vivida.

La conciencia como transductor de realidad

La información heredada —programas inconscientes, patrones familiares, creencias culturales— configura una percepción individual del mundo. Esta percepción genera estados emocionales que, a su vez, retroalimentan la interpretación de la realidad. Si no se comprende que la percepción determina los acontecimientos, el individuo puede quedar atrapado en un bucle de sufrimiento.

La Bioneuroemoción® propone que el estado emocional actúa como un transductor: transforma ondas de posibilidad en estados físicos de la materia. Lo que no genera emoción no se integra en la memoria ni en la conciencia. Por tanto, lo que pensamos, sentimos y expresamos emocionalmente se manifiesta tanto en nuestro cuerpo como en nuestro entorno.

Reinterpretación del pasado y transformación del presente

Uno de los aportes más innovadores de este enfoque es la posibilidad de resignificar el pasado. Si la observación presente puede influir en la configuración de eventos pasados —como sugiere la física cuántica— entonces modificar la percepción actual de una experiencia dolorosa puede alterar su impacto emocional y liberar al individuo de patrones heredados.

Este proceso no implica negar los hechos, sino reconfigurar su significado. La conciencia, al integrar emocionalmente una vivencia, transforma su resonancia y permite abrirse a nuevas posibilidades experienciales.


Principios Cuánticos y su Aplicación en Bioneuroemoción®

Concepto CuánticoDescripciónImplicación en Bioneuroemoción®
Indeterminación del PasadoEl universo no posee un único pasado definido; el presente puede influir en el pasado.Permite resignificar experiencias y modificar programas heredados mediante la percepción actual.
Universo ParticipativoEl observador influye en la manifestación de la realidad.La conciencia y la intención configuran la experiencia personal; el individuo es co-creador.
Intención del ObservadorLa observación está mediada por creencias, emociones y conciencia.Cambiar la intención modifica la experiencia; la transformación comienza en el interior.
Conciencia como ProyecciónLa realidad no es objetiva, sino una proyección de la conciencia individual.Al cambiar la percepción, se transforma la realidad vivida; se liberan bucles emocionales.
Emociones como TransductoresLas emociones convierten información potencial en estados físicos; son sensibles y poderosas.La gestión emocional permite alterar la percepción y transformar la experiencia vital.

Bibliografía

  • Goswami, A. (1993). The Self-Aware Universe: How Consciousness Creates the Material World. Jeremy P. Tarcher/Putnam.
  • Wheeler, J. A. (1980). Beyond the Black Hole. En H. Woolf (Ed.), Some Strangeness in the Proportion: A Centennial Symposium to Celebrate Albert Einstein’s Birthday (pp. 341-356). Addison-Wesley.