Del Síntoma al Ancla Transformadora
Este proceso está diseñado para explorar el origen emocional y biológico de un síntoma o bloqueo recurrente, identificar su intención positiva, reconstruir su cronología espacio-temporal y anclar un recurso que permita resignificar la experiencia. Se fundamenta en principios de la bioneuroemoción, la neurobiología del trauma y la psicogenealogía.
Fase 1: Exploración del Síntoma
El primer paso consiste en identificar el síntoma, bloqueo recurrente o situación estresante que se desea trabajar. A través de preguntas clave, se busca desentrañar su función adaptativa y su carga emocional:
- ¿Cuál es el síntoma o bloqueo recurrente?
- ¿Cómo se manifiesta en tu cuerpo?
- ¿Qué te impide hacer o sentir?
- ¿Qué te permite evitar o sostener?
- ¿Qué obtienes a cambio?
- ¿Qué solución inconsciente te ofrece?
- ¿Cuál es su intención positiva?
- ¿Qué tipo de estrés experimentas antes de que aparezca?
- ¿Qué haces que no deseas hacer?
- ¿Qué aguantas que no quieres sostener?
- ¿Qué aspectos de tu vida no te gustaban antes del síntoma?
- ¿Qué creencias limitantes sostienes sobre el síntoma?
Este análisis permite comprender el síntoma como una respuesta adaptativa del sistema nervioso y no como un enemigo. Como afirma Gabor Maté, “la enfermedad no es el enemigo, sino el mensajero”.
Fase 2: Reconstrucción Cronológica del Conflicto
Una vez identificado el síntoma, se reconstruye una escena concreta que lo represente. Esta escena debe incluir:
- Edad del protagonista
- Personas presentes
- Lugar y contexto
- Diálogos y acciones
- Comportamientos en disonancia con el instinto
- Sensaciones físicas y emocionales
A partir de esta escena, se rastrean otras situaciones similares desde los 18 años en adelante o hacia atrás, buscando patrones repetitivos. Esta cronología permite detectar la huella emocional que se activa en cada episodio.
El objetivo es identificar el “momento semilla” o escena fundacional que dio origen al engrama emocional. Esta escena suele estar vinculada a una resonancia familiar o transgeneracional, es decir, a una vivencia no resuelta de un ancestro que se transmite como información inconsciente.
Fase 3: Acompañamiento y Anclaje de Recursos
Con el escenario inicial identificado, se inicia el acompañamiento. El consultante permanece con los ojos cerrados, reviviendo la escena en modo presente. Esta técnica permite:
- Establecer una correlación espacio-temporal entre el pasado y el presente
- Acceder a emociones ocultas o reprimidas
- Identificar la procedencia familiar del conflicto
- Recibir respuestas simbólicas o intuitivas desde el inconsciente
Las respuestas pueden llegar de múltiples formas: pensamientos espontáneos, frases, imágenes, palabras escuchadas en el entorno, o incluso a través de otras personas. Como señala Alejandro Jodorowsky, “el universo siempre responde, si sabemos escuchar”.
Una vez comprendido el conflicto, se busca y se ancla un recurso emocional. Este recurso es un recuerdo de un estado positivo, que se describe con detalle sensorial:
- Sensaciones visuales (colores, formas, rostros)
- Sensaciones auditivas (tonos, palabras, sonidos)
- Sensaciones kinestésicas (temperatura, postura, energía)
Este ancla se aplica a la escena de estrés inicial para resignificarla y comprobar si la percepción ha cambiado. El objetivo es que el consultante pueda tomar decisiones desde la conciencia y no desde la reacción.
Resumen del Proceso
| Fase | Objetivo Principal | Herramientas Clave |
|---|---|---|
| Exploración del síntoma | Identificar función adaptativa y creencias | Preguntas reflexivas sobre el síntoma y su impacto |
| Reconstrucción cronológica | Detectar patrón repetitivo y momento semilla | Escenas detalladas, sensaciones, resonancia familiar |
| Acompañamiento y anclaje | Resignificar la experiencia y activar recursos | Visualización guiada, ancla sensorial, toma de conciencia |
Reflexión Final
Este proceso no busca eliminar el síntoma, sino comprenderlo, integrarlo y transformarlo. Al hacerlo, se abre la puerta a una nueva forma de vivir, más libre, consciente y coherente. Como afirma Joe Dispenza, “cuando cambiamos nuestra energía, cambiamos nuestra biología”.