Introducción
La física cuántica ha cuestionado los fundamentos del pensamiento clásico al mostrar que el acto de observar influye en la configuración de los fenómenos subatómicos (Bohr, 1935; Heisenberg, 1927). Esta relación observador–observado ha sido interpretada, desde enfoques transdisciplinarios, como una apertura hacia la comprensión de la conciencia como elemento activo en la creación de la realidad (Goswami, 1993).
La Bioneuroemoción, desarrollada por Enric Corbera (2014), integra este paradigma cuántico con la psicología y la neurobiología, proponiendo que la emoción es un puente entre la información inconsciente y la experiencia consciente. Desde esta visión, la emoción no solo refleja un estado interno, sino que participa activamente en la materialización de la experiencia.
La Conciencia como Transductor Cuántico
En términos cuánticos, la realidad se describe como un campo de ondas de probabilidad, donde cada posibilidad coexiste hasta que una observación la colapsa en una manifestación concreta (Wheeler, 1978). La conciencia humana actuaría entonces como un transductor, es decir, como un sistema que traduce la energía potencial del campo cuántico en información experimentada.
“La conciencia humana funciona como un transductor: convierte las posibilidades cuánticas en manifestaciones físicas. Este proceso está mediado por las emociones, que determinan qué información se registra o se vuelve consciente.”
Esta idea coincide con los planteamientos de la Bioneuroemoción, que sostiene que la emoción es el mecanismo mediante el cual la información inconsciente —procedente de la memoria biológica, familiar y colectiva— se hace consciente (Corbera, 2017). La emoción activa la percepción y, por tanto, define qué parte de la realidad potencial se hace manifiesta.
Emoción, Percepción y Realidad: Una Dinámica de Retroalimentación
Las emociones intensas tienen la capacidad de fijar recuerdos y modelar la interpretación de los acontecimientos, lo que concuerda con hallazgos de la neurociencia sobre el papel del sistema límbico en la consolidación de la memoria (LeDoux, 1996). En el marco de la Bioneuroemoción, las emociones son mensajeras del inconsciente que reflejan la resonancia entre el observador y su entorno.
Lo que carece de resonancia emocional “no existe” para la conciencia porque no genera registro perceptivo. De este modo, las emociones actúan como selectores de realidad, filtrando la información cuántica en función del estado interno del observador. Esta relación circular puede describirse como una retroalimentación entre mente, emoción y materia, donde cada componente influye en los demás.
Correspondencia entre Principios Cuánticos y Bioneuroemoción
| Principio Cuántico / Concepto | Interpretación Cuántica | Correlato en la Bioneuroemoción | Implicación en la Conciencia |
|---|---|---|---|
| Función de onda | Conjunto de probabilidades que describen el estado cuántico de una partícula. | Campo de información potencial del inconsciente biológico y familiar. | La conciencia colapsa una posibilidad específica según la emoción dominante. |
| Colapso de la función de onda | La observación determina el estado concreto del sistema. | La toma de conciencia emocional transforma la percepción y el resultado vital. | El observador modifica la realidad al integrar la emoción reprimida. |
| Principio de indeterminación | No se pueden conocer simultáneamente posición y velocidad con exactitud. | La incertidumbre emocional refleja la coexistencia de múltiples interpretaciones. | El observador elige entre posibilidades a través de su coherencia emocional. |
| Entrelazamiento cuántico | Dos partículas pueden mantenerse conectadas sin importar la distancia. | Los vínculos emocionales y familiares mantienen resonancias no locales. | La conciencia puede influir en el sistema relacional a distancia o en el tiempo. |
| Universo participativo (Wheeler) | La realidad depende del acto de observación consciente. | La emoción y la intención determinan la experiencia subjetiva. | La conciencia co-crea la realidad mediante la gestión emocional y la atención plena. |
Implicaciones para la Comprensión del Ser Humano
Desde esta perspectiva, el ser humano no es un espectador pasivo del universo, sino un co-creador consciente. La Bioneuroemoción enseña que el cambio en la percepción emocional transforma el campo de experiencia: al modificar la emoción, cambia la información que se colapsa en la realidad.
Esto tiene profundas implicaciones terapéuticas:
- Permite reinterpretar los conflictos como oportunidades de integración emocional.
- Fomenta la autoobservación consciente como medio para armonizar la relación entre mente y cuerpo.
- Reconoce la emoción como energía en movimiento que, al ser comprendida, se libera, transformando la experiencia vital.
Conclusión
La conciencia y la emoción son factores interdependientes en la configuración de la realidad. La primera observa, mientras la segunda resuena y selecciona la información que se manifiesta. Desde la física cuántica, esta interacción puede entenderse como el proceso mediante el cual el observador colapsa las posibilidades del campo cuántico. Desde la Bioneuroemoción, se interpreta como la transformación de la percepción a través de la comprensión emocional.
En síntesis, la emoción es el lenguaje mediante el cual la conciencia traduce lo cuántico en experiencia humana. Comprender esta relación abre la puerta a un paradigma integrador donde ciencia, conciencia y sanación confluyen en una misma dinámica de creación.
Bibliografía
- Bohr, N. (1935). Can Quantum-Mechanical Description of Physical Reality Be Considered Complete? Physical Review, 48(8), 696–702.
- Corbera, E. (2014). Bioneuroemoción: un método para el bienestar emocional. El Grano de Mostaza.
- Corbera, E. (2017). El arte de desaprender: observando la Bioneuroemoción. El Grano de Mostaza.
- Goswami, A. (1993). The Self-Aware Universe: How Consciousness Creates the Material World. Tarcher.
- Heisenberg, W. (1927). Über den anschaulichen Inhalt der quantentheoretischen Kinematik und Mechanik. Zeitschrift für Physik, 43, 172–198.
- LeDoux, J. (1996). The Emotional Brain: The Mysterious Underpinnings of Emotional Life. Simon & Schuster.
- Wheeler, J. A. (1978). The “Past” and the “Delayed-Choice” Double-Slit Experiment. In A. R. Marlow (Ed.), Mathematical Foundations of Quantum Theory. Academic Press.