Desarrollar la Inteligencia Emocional en la empresa es una tarea que exige una
dedicación permanente de tiempo y energías a este propósito y que requiere de la total
implicación de todos sus miembros.
Existen numerosos profesionales del coaching, la psicología y la consultoría que ofrecen
programas especializados y personalizados para todo tipo de empresas y de situaciones.
El trabajo de estos profesionales suele dar buenos frutos, pero el resultado final
depende de la voluntad, del esfuerzo y de las competencias desarrolladas por cada uno
de los miembros del equipo, así como por la forma de tejer estos avances individuales
para transformarlos en una fuerza colectiva.
En el apartado de anexos ofrecemos casos prácticos de empresas reales en las que se
han realizado intervenciones para aplicar la inteligencia emocional.
Los nombres teóricos de los programas de desarrollo de IE y motivación son infinitos.
Habitualmente, las empresas más grandes personalizan el nombre de sus propios
programas para dar una apariencia de exclusividad. Varios de los programas más
recurrentes están basados en el concepto Service Profit Chain (Cadena ServicioBeneficio) desarrollada por teóricos de Harvard.
- Representación gráfica de la Cadena Servicio-Beneficio. Fuente:
https://www.researchgate.net/figure/FIGURA-1-CADENA-SERVICIO BENEFICIO_fig1_28224614
Según esta herramienta, los empleados felices producen satisfacción y lealtad en los
clientes. Y los clientes satisfechos generan beneficios y crecimiento. Es una cadena que
se retroalimenta. A finales de los años 90 e inicios del siglo XXI, diversas empresas
empezaron a introducir controles en el grado de satisfacción y felicidad de sus
trabajadores. Estas empresas creían que, del mismo modo que hay que mantener un
control financiero sobre la empresa, también hay que mantener un control emocional
periódico.
La consultora BetterBeYourself preparó un sistema para que las empresas pudieran
medir el grado de satisfacción y felicidad de sus equipos de trabajo. El sistema de
BetterBeYourself, aunque incluía otros aspectos a analizar, se basaba en los llamados
siete Pilares de Felicidad:
- Oportunidades y Retos
Gran parte del atractivo de un puesto de trabajo reside en la presencia de retos y
oportunidades, que eliminen la monotonía y empujen a los trabajadores a utilizar su
creatividad y todo su potencial. Además, esto favorece la concentración y la implicación,
tanto individual como colectiva. - Ambiente Abierto
Una cultura abierta implica que la información fluya dentro de la organización y que los
canales de comunicación sean multidireccionales, no con jerarquías rígidas. Esto
potencia la autonomía y la implicación de los empleados, independientemente de su
puesto. Para ello, es necesario que las tareas que tiene que realizar cada uno estén bien
delimitadas y que exista sinceridad y empatía entre quienes forman el equipo para
poder hablar abiertamente sobre sus respectivas responsabilidades sin que nadie se
moleste por ello. - Libertad y Conocimiento
La libertad sirve para darle a los empleados el espacio necesario para que desarrollen
sus propias iniciativas y para crear un sentido de propiedad. Pero la libertad tiene límites
y los trabajadores deben cumplir con sus obligaciones y asumir las responsabilidades de
su trabajo. La posibilidad de desarrollar ideas propias dentro de la empresa fomenta la
proactividad, la cooperación y el deseo de seguir aprendiendo. - Aprobación y Valoración
El aspecto central es la confianza. La organización debe valorar a sus empleados a nivel
humano y laboral. Y sobre todo demostrarlo. Los empleados deben sentirse valorados.
Asimismo, los trabajadores deben valorar a sus compañeros, a sus superiores y a la
organización. Es fundamental desarrollar canales adecuados de comunicación para
transmitir el feedback hacia los otros. - Entorno Laboral Motivador
Esto tiene un aspecto físico (instalaciones, material de trabajo y todo aquello que
conforma el ambiente), pero también uno emocional. Estar de acuerdo con la misión de
la empresa y la forma en que se ejecuta el trabajo es fundamental para establecer una
correcta sintonía entre trabajador y empresa. - Momentos de Celebración
Aquí se incluye tanto la celebración por los logros laborales alcanzados, como el resto
de motivos de celebración ajenos a la actividad profesional pero que son importantes
para alguno de los miembros del equipo. - Equilibrio
Los anteriores pilares expuestos deben tener un equilibrio entre ellos para que el clima
laboral sea bueno. Además, hay que tener en cuenta que no se pueden descuidar otros
factores importantes que influyen en la felicidad y satisfacción de los trabajadores como
la remuneración, la cantidad de trabajo en relación con el tiempo disponible y la
conciliación del trabajo con la vida privada.