Parece ser que cuando crecemos la creatividad se va reduciendo, llegando a dejar de imaginar y de utilizar este recurso para centrarnos más en el desarrollo de las tareas cotidianas, tal y como hemos aprendido, sin necesidad de cuestionar nada más.
Parece ser que la conceptualización negativa que presentan, en sí mismos los conflictos ERRORES no tienen una naturaleza completamente negativa, sino que también pueden actuar de forma adaptativa ya que en algunas ocasiones son momentos necesarios para confrontar ideas, creencias, valores, opiniones, etc.
Según White y Epston, la narrativa terapéutica busca un acercamiento entre la terapia y el trabajo comunitario, colocando a la persona como la experta en su vida. Este acercamiento ha de ser respetuoso y no culposo. Se presenta como un método de empleo en el área de Psicología y Medicina mediante el cual se puede entender al sujeto en la forma de conceptualizar su problemática y entendimiento dentro del entorno en el que se desenvuelve. La terapia narrativa no tiene una duración determinada en cuanto a la sesión con el cliente. Puede durar desde 50 minutos hasta hora y media, dependiendo de la problemática y la disposición del cliente y el terapeuta. En el desarrollo de la terapia, el terapeuta puede elegir cómo seguir los pasos en función del cliente y la problemática que aporta, así como poder utilizar todo en una misma sesión, ampliar o reducir la técnica, volver a ella u omitirla del todo. La terapia narrativa aporta diferentes estrategias y herramientas para poder abordar los problemas de los clientes desde una perspectiva diferente. El rol del espectador permite que el sujeto visualice la distancia entre él mismo y el problema, pudiendo ser el dueño del control de esa distancia. Algunas de ellas son el foco, la lupa y el microscopio.