Hipnosis, atención focalizada, sugestionabilidad o disociación

La hipnosis es un estado natural de focalización de la atención que se produce de forma espontánea y cotidiana, aunque no sea perceptible para el ser humano. La mente se vuelve más receptiva de la información, y es capaz de manejar y manipular datos con gran eficacia.

La hipnosis clínica, según las definiciones aportadas por la American Psychological Association y la British Psychological Society, es un procedimiento de intervención basado en técnicas de sugestión.

El hipnotizador ayuda a las personas a generar la experiencia problematica en su imaginación y a detectar emociones, sentimientos, pensamientos, etc., que estén asociados al problema, y cuyo objetivo es influir en la percepción, sentimientos, pensamientos y comportamientos para facilitar el cambio a un estado más satisfactorio para la persona.

La hipnosis ofrece un trabajo de las emociones, sentimientos y pensamientos, entre otros, bajo procedimientos de inducción, que incluye sugestiones de relajación, tranquilidad y bienestar. Conlleva que la persona se sitúe en un estado normal de atención concentrada en los que se sientan tranquilos y relajados. De esta forma, el acceso a la información es superior.

Las teorías actuales sobre la hipnosis han cambiado los términos para comenzar a utilizar otros más actuales:

Disociación

Se habla de disociación como una división de la conciencia. Se habla de que la persona es capaz de realizar dos tareas a la vez: una de ellas se realiza de forma automática mientras que la atención se focaliza en la otra. De esta manera se puede adquirir una mayor cantidad de información.

Se pueden disociar estados emocionales o experiencias sensoriales. Algunas de ellas se observan como alteraciones de memoria, otras afectan a la identidad y otras a la función motora.

La información disociada es inaccesible desde la conciencia o desde un estado normal, pero aún así es capaz de influir a la experiencia consciente de la persona. Esto es, la información se almacena en un lugar donde no se puede acceder fácilmente pero repercute en el funcionamiento normal de la persona.

Sugestionabilidad

Típicamente, la sugestionabilidad se ha asociado a la debilidad mental del individuo. En cambio, refiere todo lo contrario.

La sugestionabilidad se puede definir como la capacidad de la persona para dejar de lado el juicio crítico y comenzar a fantasear con la imaginación. Esta capacidad se ve aumentada durante el estado hipnótico puesto que la atención se centra en ella.

En este estado las personas suprimen su función habitual de preguntarse el por qué de las cosas y hechos y comienzan a actuar sin limitaciones. También ocurre que en un estado de sugestión la persona no logra recordar quién le ha indicado la instrucción.

Atención focalizada

La atención focalizada conlleva que el sujeto se concentre en un aspecto del entorno y obvie el resto de elementos, pudiendo obtener gran información el elemento focalizado, que de otra manera no podríamos obtener. Esta concentración focalizada permite evadir al sujeto de ruidos, luces y otros estímulos del entorno.

Esta atención no solo se consigue en consulta, sino que también ocurre en la vida cotidiana de las personas. Un estudiante que está memorizando información o realizando un examen, un trabajador realizando un proyecto o una persona viendo una película pueden ser capaces de focalizar su atención en sus tareas y ser capaces de evadirse del resto del entorno.