Conducta

La conducta puede definirse como la respuesta del organismo ante un estímulo concreto.

Las conductas de los seres humanos se suelen convertir en las principales características adquiridas por las personas. Se trata de actitudes hacia determinadas situaciones, casos y reacciones en el momento en que se presentan de forma tal que, en ocasiones, no se notan los comportamientos internos.

Parece que no es lo mismo conductas que la personalidad de cada individuo.

Las conductas humanas suelen ser impredecibles, pues cada etapa de las personas es distinta y con experiencias totalmente diferentes a las de otra persona que supuestamente tiene la misma capacidad y/o característica.

Parece ser que las personas solemos presentar dos actitudes distintas hacia la propia vida:

  • la pretensión de ascender en la búsqueda espiritual y sobrepasar la propia naturaleza terrenal y,
  • la inclinación a descender hacia lo que se puede obtener obrando en la vida terrena.

Se trata del conflicto entre especulación y operatividad, conceptos que no son diferentes, sino complementarios, por lo que no podemos conceder más importancia a uno que a otro.

Parece ser que la operatividad tiene más problemas para llevarse a cabo con un determinado grado de responsabilidad y tener mayor presencia en el mundo externo. Así, las personas somos protagonistas solitarios en la especulación. Es muy importante tomar conciencia de estas dos actitudes hacia la vida, parece que siempre están presentes en las personas.

El ser humano vive en sociedad y nace dotado de rasgos heredados de sus padres que definen sus características físicas y biológicas, además de una capacidad para reflexionar sobre sus actos, particularidad que lo hace diferente de los demás seres vivos. Aunque esta característica no lo hace autosuficiente, pues no puede vivir aislado de los demás, ya que desde su nacimiento, el ser humano requiere de alguien que lo atienda y de las personas de su entorno aprende multitud de procedimientos, de normas de convivencia, de costumbres… A partir de sus experiencias con los demás, el individuo crea sus modas, costumbres y actitudes personales.

En un proceso de acción y reacción social, el hombre manifiesta la generalidad de su conducta, ya que se trata de un ser social y no de una criatura aislada. Esto es, para satisfacer una gran variedad de necesidades, encamina su conducta para lograr la reacción de otros.

Por esto, el niño aprende de los demás su lenguaje, sus patrones de conducta para comunicarse con ellos y satisfacer las necesidades para su supervivencia. Todas estas conductas manifiestan relaciones sociales constantes que promueven la supervivencia y bienestar comunes.