El bienestar

El bienestar que se define como el conjunto de cosas que una persona necesita para ser feliz, nos conduce inmediatamente a comprobar que existen dos tipos de bienestar, el bienestar objetivo o material, y el bienestar subjetivo o emocional.

El bienestar objetivo puede ser individual o social-colectivo y consiste en la obtención
de bienes básicos como salud, educación, profesión o estatus económico; bienes
físicos
, como edad o belleza; bienes psíquicos, como inteligencia y personalidad; y
bienes socioambientales, como la vivienda, el medio ambiente, la cultura o el clima
social.

En cambio, el bienestar subjetivo trata de las emociones y los estados de ánimo
que provocan una sensación de bienestar y paz emocional. Éste se consigue a través de
las relaciones sociales y la familia; el amor y las relaciones sexuales; la satisfacción en
el trabajo; las actividades que realizamos en nuestro tiempo libre simplemente por
placer; o gozar de una buena salud.


En cierto modo, la consecución del bienestar objetivo y subjetivo va ligado, ya que
lograr el bienestar objetivo puede condicionar el bienestar subjetivo. Sin embargo, la medición y el alcance del bienestar es algo propio de cada persona.

En cuanto a la felicidad, se trata de una condición vital que cada persona debe preparar, cultivar y defender de manera individual. La felicidad es propia de cada persona y de sus necesidades y expectativas, tal y como pasa con el bienestar. Se trata de un estado de ánimo que no depende los acontecimientos que van teniendo lugar en nuestra vida, sino de la manera en que cada persona los interpreta.