Conciencia social: interpretar con precisión a personas y grupos
- Empatía. Capacidad y habilidad para ponerse en el lugar del otro y entender el motivo de sus emociones, sentimientos y reacciones, lo que proporciona conciencia sobre el estado de ánimo de los demás. Respecto al trabajo, esta cualidad se puede aplicar tanto a los compañeros de trabajo como a las personas con las que nos relacionamos durante el ejercicio de nuestras actividades.
- Servicio. Capacidad para identificar las necesidades y preocupaciones de un cliente, a menudo no expresadas, para poder ajustar los productos o servicios a sus expectativas.
- Conciencia organizativa. Supone gozar de la capacidad para interpretar las corrientes de emociones y realidades políticas en los grupos. Supone la capacidad para interpretar situaciones de manera objetiva, sin la distorsión de las ideas propias, inclinaciones y suposiciones, por lo que el individuo puede responder con eficacia y de manera exitosa.
- Gestión de las relaciones: inducir en los demás las respuestas deseadas. tiene que ver con las habilidades sociales de cada individuo respecto a las relaciones con los demás.
- Desarrollar a los demás. Consiste en sentir las necesidades de desarrollo de las personas y alentar sus aptitudes.
- Influencia. Tener influencia sobre alguien supone gestionar de manera eficaz sus emociones para persuadirles.
- Comunicación. La puesta en marcha de canales de comunicación claros y abiertos contribuye en gran medida al éxito organizativo.
- Resolución de conflictos. Es la capacidad para percibir los problemas cuando se están generando y dar los pasos adecuados y tomar las decisiones pertinentes para calmar a los implicados.
- Liderazgo con visión de futuro. En cualquier empresa, la figura del líder es esencial, ya que de él depende su éxito o fracaso. Una empresa necesita líderes que sean capaces de articular y despertar el entusiasmo por una visión y misión.
- Tolerar los cambios. Los cambios no deben ser percibidos como una amenaza, sino como una oportunidad que nos permitirá mejorar y crecer.
- Establecer vínculos. Establecer un círculo de contactos nos permitirá acudir a ellos cuando surja un problema o cuando se necesite la ayuda de alguien.
- Trabajo en equipo y colaboración. Uno de los factores que en gran medida decidirá el éxito o fracaso de una empresa es lograr que sus trabajadores trabajen en equipo, colaboren entre ellos y sientan que forman parte de un grupo en el que se valoran sus aptitudes.