Identificar la Sombra

Maneras diferentes y eficaces para observarnos a nosotros mismos y aprender algo sobre nuestra sombra:

Observar nuestras proyecciones. Analizar nuestras proyecciones es la forma más rápida de conectar con nuestra sombra.

Podemos fijarnos en aquellos aspectos que nos molestan de los demás y en aquello que nos atrae del otro.

Cualquiera de los dos aspectos contiene partes de nosotros que no somos capaces de ver y, por lo tanto, de desarrollar.

Los sentimientos negativos respecto a los demás, los enfados desproporcionados o el feedback que recibimos repe-tidamente por parte de los demás son formas de tomar conciencia de nuestra sombra.

Cuando una persona acepta a los demás y es capaz de comprender e in-tegrar rasgos ajenos como podrían ser la agresividad, la ternura o la sensualidad, está expandiendo su propio Yo.

Detrás de aquello que nos avergüenza.

Lo que no nos gustaría que supiesen de nosotros, lo que tapamos de nuestra vida actual o pasada, todo lo que no nos permitimos compartir con nuestra pareja o amigos. También aquellos aspectos de nuestra personalidad que nos avergüenzan, incluso nuestro aspecto físico y que nos esforzamos por tapar de alguna manera.

Todo esto forma parte de tu sombra y, el hecho de taparlo, lejos de solucionarlo, simplemente aplaza el problema o incluso lo hace más grande.

En muchas ocasiones no mostramos estas partes de nosotros por miedo a ser rechazados, sin darnos cuenta de que ya estamos proyectando rechazo a una faceta de nosotros que consideramos inapropiada. Es por esto que, tarde o temprano, por nuestro propio juicio, acabaremos por vivir este rechazo de forma externa por parte de alguien de nuestro entorno.

La inclusión en un entorno parte de la inclusión de todas las partes que componen mi ser, es decir, si yo doy cabida a todo lo que soy, podré empezar a darme espacio en mi entorno más cercano.

Nuestras adicciones.

La adicción se caracteriza por la repetición compulsiva de una actividad pese a su carácter autodestructivo e incluso poco adaptativo para nuestro desarrollo y convivencia social.

La adicción puede ir desde hacer cinco horas de deporte diarias hasta conectarse a las redes sociales constantemente, no tiene porque tener sustancias químicas de por medio.

La adicción nos aporta estados físicos y mentales que son importantes para nosotros y que no hemos aprendido a generarlos de otra forma.

Además, lo conseguimos de forma rápida y sin gran esfuerzo, se trata de una compensación rápida, un camino fácil para llegar a un estado que, en el fondo, está compensando algo que no está siendo gestionado.

Detrás de los síntomas físicos.

Parece que el cuerpo está completamente conectado con el inconsciente y refleja nuestros estados emocionales de diferentes formas.

Es importante pararse a reflexionar acerca de qué mensaje me está transmitiendo mi estado físico y que dice mi cuerpo de mí.

Durante la mediana edad.

Parece que la mitad de nuestra vida puede significar el comienzo de un proceso de transformación importante. En esta fase la sombra se puede presentar de muchas maneras, en forma de síntoma físico, de estado depresivo o de una sensación de desidia que nos inunda.

Se trata de una fase en la que debemos replantearnos el compromiso que hemos adquirido con nosotros mismos para decidir qué partes de nosotros queremos empezar a desarrollar.

La mediana edad es un periodo en el que:

“no es preciso ir al encuentro de la sombra porque es ella la que nos encuentra a nosotros”

Zweig

En nuestros sueños.

Los sueños suelen actuar como un puente entre el consciente y el inconsciente.

Muchos de los cambios que necesitamos experimentar podemos percibirlos en los sueños mucho antes que en la vida exterior, el deseo o la tendencia siempre precederá a la acción.

Son impulsos de nuestro inconsciente que debemos aprender a mirar y comprender. El sueño se desarrolla con una gran cantidad de contenidos simbólicos y, en un principio, puede ser muy complicado de interpretar.

Prestar atención a nuestros sueños, tanto agradables como estresantes, puede servir como pista para conocer aquello que queremos hacer o desarrollar de nosotros mismos, los sueños son una ventana al inconsciente de gran utilidad.

puedes identificar parte de tu sombra en estas situaciones:

  • En los sentimientos exagerados respecto a los demás.
  • En el feedback negativo de quienes nos sirven de espejo.
  • En aquellas relaciones en las que provocamos de continuo el mismo efecto perturbador sobre diferentes personas.
  • En las acciones impulsivas o inadvertidas.
  • En aquellas situaciones en las que nos sentimos humillados.
  • En los enfados desproporcionados por los errores cometidos por los demás.