Aspectos relevantes para gestionar la sombra
La tendencia siempre es expulsar/proyectar la sombra hacia afuera para no verla en nosotros mismos.
Responsabilizarte de tus estados emocionales es el primer paso para poder integrar aquellas partes de tu self que has ido rechazando a lo largo de tu vida.
Una forma de ser conscientes de nuestra sombra es observar nuestra forma de relacionarnos con el entorno.
Cuando nos posicionamos de forma desproporcionada ante alguna situación es muy posible que estemos bajo el influjo de la sombra.
Parece que teniendo en cuenta lo anterior y queriendo reflexionar y analizar nuestro estado podemos obtener el aprendizaje concreto de esa situación determinada.
Premisas básicas en el trabajo con nuestra sombra.
Tener claro que:
- vamos a trabajar con la Sombra o con un abanico de conductas –que van desde los chistes groseros hasta la agresividad abiertamente destructiva– solamente pensar en ello nos avergüenza y nos llena de humillación.
- la paciencia y la confianza son indispensables en nuestro trabajo de auto-observación, conforme más necesitemos ver la solución, más necesidad experimentaremos.
- para poder ver con claridad cada uno de los pasos es necesario permanecer en un estado de centro, en una posición que nos permita disociarnos del ego y observar desde la distancia.
- el hecho de afrontar y reapropiarnos de esos atributos constituye un proceso difícil y doloroso, porque la sombra normalmente encierra los aspectos más abyectos, primitivos, inadaptados y violentos de nuestra naturaleza que hemos terminado rechazando por motivos morales, estéticos, sociales o culturales.
Entonces podemos empezar por:
- Dejar de culpar a los demás,
- Asumir nuestra responsabilidad.
- Desarrollar una mentalidad holística, integral que comprende
- que las causas de los efectos que se manifiestan en la vida externa están en su interior,
- que soy responsable de las decisiones que tomo y,
- que provocarán estos efectos tangibles,
- que todo lo que ocurre tiene una razón de ser, un para qué.
- Renunciar a nuestros ideales de perfección. La sombra no forma parte de la imagen que tenemos de nosotros mismos.
- Comprender que cada toma de conciencia llega cuando estamos preparados para integrarla, ni antes, ni después.
- Deshacernos de toda expectativa previa, ya que esas expectativas siempre provienen de la mente consciente, es decir, de aquello que ya conocemos.
- Abrirnos a lo desconocido para poder acceder a nuevas formas de pensamiento que nos completen como individuos y permitan nuestro desarrollo personal.
- Aprender a vivir en la incertidumbre.
“El trabajo con la sombra amplía nuestra conciencia y permite aumentar el rango de lo que creemos ser, proporcionándonos un mayor autoconocimiento y, a la postre, tornándonos más sinceros con nosotros mismos.”
Zweig & Wolf