Platón organizó el alma humana en “razón“, “apetito” y “espíritu” lo que hoy se corresponde con los conceptos de cognición, motivación y emoción.
Aristóteles describe ya la emoción como “toda afección del alma acompañada de placer o de dolor“.
Darwin realiza, desde su enfoque evolucionista, aportaciones importantes:
- el carácter hereditario y adaptativo de las emociones,
- su función comunicativa,
- su papel esencial en la preparación de las respuestas reactivas funcionales.
Paul Ekman señala que las emociones son impulsos biológicos que nos empujan a actuar, con el objetivo principal de preservar nuestra integridad. Explica que cualquier ser humano es capaz de identificar las expresiones emocionales, lo que indica su origen biológico.
Existen 5 emociones básicas:
- Miedo –
- sentido biológico: facilitar respuesta huida ante peligro, según circunstancias puede resultar más eficaz la inmovilidad/pasar inadvertido para sobrevivir.
- Muy TÓXICO si se extiende en el tiempo más de lo necesario.
- Asco –
- sentido biológico: provoca acción de rechazo ante alimentos, olores en mal estado o dañinos para organismo.
- Ira –
- sentido biológico: aumenta el flujo sanguíneo en las manos permitiendo manejar mejor un arma o golpear un enemigo, el aumento del ritmo cardíaco y de la tasa hormonal genera la energía necesaria para acometer acciones vigorosas.
- El marcaje del territorio, opinar con contundencia, acometer objetivos conllevan energía relacionada con la ira, muy a menudo castrada por el inconsciente familiar y el colectivo.
- Tristeza –
- sentido biológico: la muerte de un ser querido invita al refugio en el entorno del clan, que solía ser el sitio más seguro para la supervivencia del humano prehistórico.
- Alegría –
- sentido biológico: la recompensa con el objetivo de repetir estas acciones ventajosas en el futuro.
- El efecto positivo influye sobre aspectos de nuestra conducta social, aumentando nuestra generosidad, abriéndonos más, a prestar más ayuda, a asumir responsabilidades.
- Tanto el apoyo social como los vínculos de amistad constituyen mecanismos altamente adaptativos.
- Estas emociones son básicas y comunes a todos nosotros, aunque la forma de gestionarlas es totalmente única y personal (ya que dependen sobre todo de las CREENCIAS que sustentan la interpretación de las MISMAS) dado que, como indica Lisa Feldman “la experiencia de la emoción la construye nuestro cerebro por eso varía tanto de un individuo a otro“.
Las emociones no son buenas ni malas, son biológicamente indispensables para reaccionar de forma adaptativa ante los estímulos del entorno.
Otra función de las emociones es expresar cómo nuestro inconsciente procesa una serie de estímulos externos e INTERNOS y los refleja en nuestra biología.
Las sensaciones físicas que acompañan las emociones son reguladas por el neocortex, después les atribuimos una explicación racional expresada en forma de pensamientos y sentimientos.
Sin embargo, no somos conscientes de las acciones que emprendemos cuando nos embarga una emoción intensa, ni tampoco podemos tener un recuerdo preciso de lo ocurrido.
La experiencia de una emoción suele involucrar cogniciones, actitudes y creencias para valorar una situación concreta, de manera que influyen en nuestra percepción.
Es importante tomar conciencia de cómo actúan las emociones en los diferentes momentos de nuestra vida y no dejar que nos dominen de una forma inconsciente e irracional.
Las reacciones emocionales son naturales, cuando resultan excesivas están reflejando nuestra información inconsciente de una manera explícita y reveladora.