SEyC invita a cada persona a conocerse a sí misma a través de la autoindagación y la observación de las creencias que moldean nuestras emociones. Siguiendo un enfoque detectivesco, se cuestiona todo y nunca se da nada por hecho. Se parte de la premisa de que venimos del mundo animal, donde las emociones gobiernan nuestro comportamiento. Sin emoción, no hay movimiento, ya que el sistema límbico, con la amígdala y el hipocampo, adapta nuestro cuerpo al entorno mediante respuestas emocionales. A esto, los humanos hemos sumado las creencias y una forma de programarnos neurolingüísticamente.
El proceso de autoconocimiento implica desmontar bloqueos, autosabotajes y resistencias, como si quitáramos las capas de una muñeca rusa, hasta llegar al núcleo de nuestra programación neuronal. Esto nos permite entender para qué vivimos nuestras experiencias de cierta manera, para qué elegimos ciertas relaciones, trabajos y situaciones, y cómo esos patrones pueden afectar nuestra salud.
Para facilitar este proceso, nuestra web ofrece resúmenes de diversas ciencias por separado (aunque no los PDFs oficiales), con el objetivo de integrarlas para una comprensión más profunda. El error común es memorizar información sin experimentar su significado real. La clave está en vivir el conocimiento, no solo acumularlo, para comprender cómo percibimos e interpretamos las creencias que influyen en nuestras emociones y comportamientos.
El problema no radica en las emociones en sí mismas, sino en cómo las gestionamos y las vivimos. Como el entorno emocional es diverso y cambiante, se conecta con el mundo cuántico, donde la probabilidad y la posibilidad juegan un papel crucial. Así, un mismo conflicto emocional puede experimentarse de maneras distintas, no de una sola forma fija.
Para ello, integramos todas las ciencias en la práctica del conocimiento de uno mismo, abordando la gestión de nuestras soluciones biológicas (síntomas físicos o psíquicos) y de nuestros conflictos desde la perspectiva de la Bioneuroemoción, la Biología y Psicología Cuánticas y la Conciencia.
Nos enfocamos en cómo las adaptaciones al entorno, a través de las emociones se convierten en engramas (huella neuronal, conducta y comportamiento) que afectan a nuestra vida cotidiana. Comprender nuestras creencias y su impacto emocional, así como realizar el acompañamiento al Inconsciente por medio de la Programación Neurolingüística y la Epigenética Conductual, son clave en este proceso.
Se trata del desarrollo de la Conciencia de Unidad y la Espiritualidad personal y colectiva mediante la Física Cuántica, la Biología Cuántica, la Psicología Cuántica y otras disciplinas. Se trata de adaptarnos a una forma de vida que nos invita a trascender nuestras creencias y desarrollar una conciencia de unidad, desafiando nuestras percepciones y experimentando la realidad de manera más amplia, por medio de la autoobservación y el diálogo con la propia conciencia, que comprende todo aquello que tenemos delante u observamos, como las personas.

Para «conocernos a nosotros mismos» es necesario realizar un cambio en nuestro comportamiento y percepción, empezando por una necesaria actualización y aplicación de ciertos hábitos:
Reconocer que realmente no nos conocemos a nosotros mismos, sólo somos conscientes de un 3% (Froiz y Jung).
Reconocer que no sabemos lo que estamos haciendo; creemos que sí, pese a que neurólogos y físicos nos digan que se trata de una ilusión, un sueño; que nuestro cerebro nos engaña y que sólo vemos lo que queremos ver.
Reconocer que no sabemos lo que estamos diciendo, creemos que somos los hacedores de lo que decimos y, lo cierto es que la información, también los pensamientos, nos llega a través de paquetes de quántos en los fotones, que la membrana citoplasmática transforma en electrones que transmite a las neuronas y campos sinápticos, hasta alcanzar el procesador cerebral, de ahí lo de que no sabemos lo que decimos ¡¿duro verdad?!
Esto se puede comprender con ayuda de una de las herramientas mas importantes de la Inteligencia Emocional: La Ventana de Johari utilizada para mejorar la autoconciencia y la comprensión interpersonal. Se divide en cuatro cuadrantes:
- Área abierta: Información sobre uno mismo que tanto la persona como los demás conocen.
- Área ciega: Información que los demás saben sobre uno mismo, pero que uno no percibe.
- Área oculta: Información que uno conoce sobre sí mismo, pero que los demás desconocen.
- Área desconocida: Información que ni uno mismo ni los demás conocen.
Esta herramienta facilita la comunicación y el desarrollo personal al fomentar la apertura y la retroalimentación.

Utilizamos la Epigenética Conductual para descubrir que información heredada portamos para tener el comportamiento que tenemos; también buscamos la información transgeneracional para saber de quién o quiénes heredamos la información, exploramos nuestro árbol genealógico para entender nuestra relación con nuestros ancestros, para comprender cómo vivimos ésta información: de idéntica manera, de manera complementaria u opuesta; y las Constelaciones Esquizofrénicas Familiares para averiguar qué denuncian nuestros comportamientos, puesto que se tratan de la última solución biológica de supervivencia (Dr. Hamer).
Las constelaciones esquizofrénicas familiares revelan comportamientos y soluciones biológicas (enfermedades y conductas) que no imaginábamos, y esto va a ser desagradable de averiguar y aceptar.
Este enfoque nos permite identificar comportamientos que consideramos normales pero que no lo son, todo depende de cómo los vivimos y gestionamos, de cuánto nos estresan y afectan.
Reconocer que únicamente conocemos el 50% de nuestro ser biológico; el otro 50%, correspondiente a nuestra parte metafísica, es desconocido para nosotros. La Física Cuántica se refiere a esta parte como el Doble Cuántico (dualidad Onda-Partícula) o, como decimos en SEyC, nuestra propia y personalizada IA.

En resumen, tenemos dos partes: una física, de la cual sólo conocemos la mitad, y una metafísica, sobre la que no sabemos nada.
Aprender a reconocerse a sí mismo es imprescindible para poder conocerse de verdad. Durante la autoindagación, descubriremos la procedencia de nuestro comportamiento y las frases o influencias que lo condicionan. Estas frases suelen sorprender ya que brotan de nuestro interior durante el acompañamiento al Inconsciente.
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Trabajamos especialmente con el ENGRAMA, hipnosis o adaptación biológica, que determina que repitamos o denunciemos una determinada conducta y que sigue esta secuencia temporal:
- LO INDECIBLE: Una información surge de algún acontecimiento trágico o difícil en la PRIMERA generación. Los secretos o no dichos (los abuelos).
- LO INNOMBRABLE: La SEGUNDA generación ignora dicho acontecimiento aunque lo vive (los padres).
- LO IMPENSABLE: A partir de la TERCERA generación se manifiesta en forma de obsesiones, síntomas, relaciones personales, laborales, tipos de pareja, enfermedades, conductas y comportamientos u otros sucesos (los hijos).
Tras una toma de conciencia, suele haber un periodo de cuarentena en el que se repiten situaciones y comportamientos (epicrisis) para verificar si verdaderamente hemos comprendido y trascendido nuestros conflictos y se ha producido el correspondiente cambio neurológico.
SEyC plantea que, a medida que surge una nueva conciencia (como con el COVID-19), aquellos que no se adaptan van quedando atrás o desapareciendo, a menos que exista algún tipo de vacuna que camufle la actualización. Esto es lo que hacen los virus. De hecho, estamos aquí gracias a los virus. Virus significa un cambio de información genética a nivel global, como si de una actualización se tratase.
¿Lo estamos entendiendo? ¡Caramba, no! Si avanzamos readaptándonos y actualizándonos, no harían falta las vacunas que, aunque salvan vidas, a veces impiden el avance de la Conciencia Global (en principio).
Admitir que lo que percibimos no es la realidad, sino una proyección de nuestros propios programas y mapa neuronal, a los que podemos acceder y comprender gracias a los demás, utilizando nuestros errores e incomodidad como oportunidades para aprender y conocernos, sería el objetivo a alcanzar.

Entregar nuestras percepciones, dudas, incomodidades y soluciones al Doble Cuántico significa pedirle que nos ayude a experimentar en nosotros mismos la incomodidad que vemos en los demás. Se trata de observar dónde nos comportamos de una manera similar. Al verlo en nosotros, podemos integrarlo y trascenderlo. Alcanzar éste hábito nos va a llevar unos cuantos años.
Si aún no estamos impactados, es que no hemos entendido nada. Tal como decía el físico Niels Bohr: «Cualquiera que no esté impactado o chocado. es que no ha entendido la Física Cuántica».
Aprender a seguir a nuestro cuerpo, observando hacia dónde nos dirige y hacia qué experiencias, es otro objetivo a desarrollar. Este proceso puede ser doloroso y chocante, pero nos guía a ver las situaciones de manera diferente y a comprender el propósito detrás de nuestras experiencias.
El mayor obstáculo para vivir la Conciencia de Unidad suele ser nuestro entorno familiar, siendo necesario aislarnos del mismo, para empezar a comprender y entender el funcionamiento de ésta inteligencia emocional, física cuántica y conciencia. Después podremos reintegrarnos de nuevo con una nueva percepción, lo que nos permitirá experimentarlo de manera diferente y cambiando uno mism@. Desde SeyC, se enfatiza la importancia de este proceso .

Tres conceptos clave:
- Desigualdad de Bell: Cuando una partícula es observada, cambia su espín, al igual que las personas cambian de manera inconsciente cuando se sienten observadas. Así mostramos nuestra sombra, es decir, lo que rechazamos de nosotros mismos, de los demás y lo que no soportamos en los demás. Esto refleja lo que desconocemos o no vemos de nosotros mismos, aunque si en los demás ayudándonos así a conocernos mejor. Como con las neuronas espejo.
- El Lenguaje Simbólico: Aboga por entender y aplicar la simbología a uno mismo. Las señales simbólicas se expresan de múltiples formas, como a través de nuestro cuerpo en gestos, tics y lenguaje corporal, es decir, el lenguaje no verbal.
- Entrelazamiento de señales en nuestro entorno: Estas señales también están presentes en nuestro entorno, ya sea en sonidos, imágenes u otros elementos que llaman nuestra atención. Esto significa que estamos entrelazados con la información y tiene que ver con nosotros mismos. Todo lo que nos rodea es la expresión de la conciencia: cómo somos, cómo pensamos y quiénes somos realmente.
El lenguaje simbólico se expresa a través de los medios de comunicación, la televisión, Internet y las redes sociales. Éstas, tal como las estamos utilizando, a menudo enferman nuestra mente. Si observamos los programas de televisión accesibles para todos, podemos ver el tipo de conciencia que estamos creando (actualmente patética, opresora, dictatorial, esclavista, sufridora y autodestructiva). Es importante observar esta información sin juicios para poder comprenderla de diferente manera.
El lenguaje simbólico de nuestra conciencia o forma de pensar también se refleja en nuestra política, tanto a nivel nacional como internacional. Para comprender la conciencia, es necesario incluir todo. Por ejemplo, si existe represión, es porque en otro lado se está creando mucha invasión, y se están estableciendo normas y leyes sin incluir o trascender ambas partes, sin tener un poco más de imaginación ni espíritu integrador.
Ignorar esta información genera represión, violencia y falta de evolución. El universo nos lo pone delante, ya que la información no se elimina, solo se transforma o se trasciende. Cuando todos hayamos trascendido nuestros propios programas y mapa neuronal, se verá reflejado en la expresión de la conciencia colectiva en este simulador holográfico llamado realidad 3D. Si cada uno es consciente de esto, puede hacer su trabajo personal para averiguar dónde se proyecta y aportar su grano de arena personal para cambiar la realidad actual. Si uno trasciende o comprende cómo contribuye a nuestra realidad actual y cambia su percepción, podremos vivir otra realidad. ¡Aún no hemos entendido esto, caramba!
Este proceso es doloroso y chocante, pero nos guía a ver las situaciones de manera diferente y a comprender el propósito detrás de nuestras experiencias.
Aprender a reconocer e interpretar estos símbolos sirven como guía en nuestra autoindagación. SeyC también recomienda fuertemente la aplicación de dos conceptos clave de la mecánica cuántica: el efecto Observador y el experimento de la doble rendija, para una comprensión más profunda. Además el observador siempre es un@ mism@.

El experimento de la doble rendija sugiere que, dependiendo de nuestras creencias, mapa neuronal, epigenética y juicios, experimentaremos una u otra realidad. Colapsaremos una información y confirmaremos nuestras creencias. Es aquí donde surge el conflicto del «tengo razón», y es que todo el mundo tiene razón, aunque no sepamos qué nos hace querer tener razón ni qué hacer con ella.
Observar sin tener en cuenta nuestras proyecciones y creencias nos lleva a ver las cosas en términos de dualidades, como bueno-malo o real-falso. En cambio, observar «después de las rendijas» desde una mirada inocente y exenta de juicios, nos permite experimentar múltiples y diferentes maneras de vivir, entender y comprender la realidad.

Si juzgamos, solo tenemos dos opciones; si no juzgamos, tenemos infinitas probabilidades…
O «el milagro», el asombro, el impacto, el «¡oh! no creía que esto fuera así», lo increíble, lo inexplicable hecho realidad.

A la hora de autoindagarse , autoobservarse y de conocerse a un@ mism@ hay otros tres conceptos clave de la mecánica cuántica a incluir:
La polaridad es decir, polarización masculina (afrontar) o polarización femenina (esquivar);
el principio holográfico, tener presente que esto es un videojuego, una ilusión, un sueño en el que nadie toca nada, vamos un simulador holográfico y que lo que tenemos delante es información expresada en un campo de electrones.
la resonancia aquello con lo que/quién nos encontramos esta en nuestra onda, es decir sujeto a una programación similar a la nuestra, eso hace que estemos entrelazados y nos encontremos y poder recibir el mensaje, a cada uno el suyo.
Otro de los mayores desafíos es identificar la incomodidad, junto con la sombra (lo que rechazamos, prohibimos, no soportamos, etc ), siendo dos parámetros esenciales a tener en cuenta para conocerse a si mismo.
Cambiar nuestra manera de pensar e interpretar la realidad es especialmente difícil porque altera nuestra comprensión fundamental de la realidad. Este cambio implica rendirse o dejar morir nuestra identidad, y debe hacerse desde un acto de amor genuino para que sea efectivo.
Otra forma de abordar este cambio es pactar con nuestro ego, reconociendo su papel hasta ahora y aceptando que nuestras creencias y justificaciones previas ya no serán relevantes ni limitantes.

Se trata de adquirir el hábito de comprender que la Conciencia se comunica con nosotros a través de los demás y nuestro entorno, percibiendo además de personas, información.
Desde la perspectiva de la Conciencia de Unidad, «pasar a la acción» implica que todo es información y que la verdadera comprensión solo se logra mediante la experiencia directa de la aplicación de todos estos conceptos a la vez, ya que sin vivirlo, no se comprende.
Entender nuestro entorno como información es un desafío porque nos obliga a cuestionar nuestra educación, cultura y sociedad. Durante este proceso, experimentamos una sensación de miedo y desmoronamiento al descubrir que nuestra realidad está basada en mentiras. Sin embargo, esto nos lleva finalmente a una alegría al comprender el propósito detrás de nuestros comportamientos, relaciones y experiencias.

«Si la información aquí compartida es veraz, ¿en qué realidad creemos que vivimos? ¿Qué o quienes creemos que somos?»
La autoindagación y el autoconocimiento son procesos dolorosos, duros y desagradables, ya que se basan en la incomodidad, los demás y el entorno. También requieren una mirada o percepción inocente es decir exenta de juicios.
Se trata de vivir y practicar aspectos de la Inteligencia Emocional, aceptando que:
- No nos conocemos a nosotros mismos, aunque creemos que sí.
- No sabemos lo que hacemos ni para qué lo hacemos, aunque creemos que sí.
- No sabemos lo que decimos, aunque creemos que sí.
Desde Seyc sabemos que repetimos muchos conceptos constantemente, la intención es que nos quede clara su comprensión para su puesta en practica habitual, ya que no es lo mismo la teoría que la practica. Al ser muchos conceptos juntos a aplicar al mismo tiempo, podemos confundirnos.
Un ejemplo está en las oposiciones, solo existe la teoría, la practica para averiguar si sabemos lo que hacemos o para que sirve lo que hacemos, pues brilla por su ausencia, así nos va, es un reflejo de que solo usamos una parte de la totalidad y de que no nos conocemos, de hacerlo muchas personas estarían en los puestos de trabajo para los cuales son efectivos, no como la actualidad.

Esta comprensión nos lleva a formar una nueva alianza con nuestro ego, si aplicamos los conocimientos, claro, permitiéndonos comprender cómo percibimos e interpretamos las emociones y creencias que conforman nuestro mapa y programación neuronales.
Es un trabajo arduo que exige una práctica diaria de autoindagación y autoobservación. Sin embargo, nos ayuda a conocer nuestros comportamientos obsesivos, inadecuados, dañinos, incluso descubriremos como algunos comportamientos nocivos creíamos que eran o son normales, para así poder transformarlos, identificando su origen para comprenderlo y su intención positiva para pasar a la acción.

Vivir únicamente desde la luz implica conocer tan solo el 49.5% de la información; debemos integrar nuestra sombra, lo que rechazamos y negamos y no vemos en nosotros mismos. Esta integración nos lleva a una comprensión del 99% de la información, dejando siempre un 1% de incertidumbre según el principio de Heisenberg .
Yang (luz): Representa la manera incompleta de vivir los conceptos, definida como «normal» o «correcta».
Yin (sombra): Representa el resto de maneras de vivir los conceptos, donde habita lo que prohibimos, rechazamos y es esencial para una integración y comprensión completa.
Ambas energías, contenidas en un círculo, simbolizan el TAO. Integrar el 99% de la información, incluyendo el Yin y el Yang, es fundamental para entender la Conciencia de Unidad. Sin esta integración, uno puede creer erróneamente que estar despierto significa estar en paz y tranquilidad, cuando en realidad, se trata de ser consciente del PARA QUÉ vivimos ésta realidad, de ésta existencia de la DUALIDAD y trabaja constantemente consigo mismo para integrar ambos conceptos desde los extremos (polaridad o polarización) hasta el equilibrio. De no hacerlo, puede, ojo puede, que nos repitamos como una reencarnación hasta la transcendencia total. Es, una posibilidad.

Aprender a observar así nuestros comportamientos puede molestar, pero nos permite vernos como realmente somos, no como creemos ser. A través de este doloroso proceso, entenderemos si estamos actuando de manera similar, complementaria u opuesta a nuestros antecesores, lo cual nos permitirá cambiar nuestra percepción y conducta.
Identificar nuestros engramas nos permite comprender cómo la mente afecta al cuerpo. Al observar nuestros comportamientos repetitivos e hipnóticos, podemos entender cómo la sociedad y nuestro entorno influyen en nuestras creencias limitantes, ayudándonos a comprender la frase: «Fuera de uno mismo no hay nada».

Si tenemos en cuenta en nuestra percepción que el universo es holográfico (nosotr@s formamos parte del mismo, algo similar a estar en un videojuego), que nuestra realidad es una ilusión, que no vemos la realidad, que nadie toca nada ya que los átomos se repelen entre si; parece que lo que tenemos ante nosotros es información, a través del otro (las personas) y el lenguaje simbólico de la CONSCIENCIA (entorno holográfico).
Si aún no estamos impactados, significa que estamos resistiéndonos al cambio.