El procedimiento habitual consiste en reunir un grupo no muy grande de personas y darles instrucciones para debatir sobre un tema y tomar una decisión. Con estos ejercicios se ponen de manifiesto algunas capacidades de los individuos, como su capacidad para interactuar, las habilidades expresivas, la capacidad para exponer ideas y razonarlas, la generación de empatía, el liderazgo emocional y la metodología que sigue para organizarse el trabajo.